No es un traductor automático como el de Google, ni un Word con más funciones. Es donde se hace casi todo proyecto de localización (Traducción y localización).
Seguro te pasó, o te va a pasar si querés trabajar con agencias: te piden sí o sí que el trabajo de traducción se haga en determinada plataforma donde necesitás un usuario y contraseña para poder ingresar. Es fundamental que aprendas de estas herramientas porque es parte de por qué el trabajo se organiza y se paga como se paga.
Qué es una CAT tool
CAT viene de computer-assisted translation, traducción asistida por computadora. Ojo con el nombre: la herramienta no traduce. Traducís vos. Ella parte el texto, guarda en su “memoria” lo que vas traduciendo, te muestra como sugerencias tus decisiones anteriores y te marca errores. Las más conocidas son memoQ, Trados, Smartcat y Phrase. Cambia el diseño pero la lógica es muy parecida entre una y otra.
En qué se diferencia de lo que ya usás
Un procesador de texto (Word, Google Docs) te muestra el documento entero y no se acuerda de nada. Si un término aparece cuarenta veces, lo traducís cuarenta veces y confiás en haberlo escrito siempre igual.
Un traductor automático genera un texto a partir de lo que aprendió de otros textos. En muchas lenguas indígenas hay tan pocos datos que el resultado suele ser muy malo. Y aunque funcionara bien, no guarda ni controla tus decisiones.
Una CAT tool trabaja con lo que decidís vos. Puede mostrarte una sugerencia automática de otras memorias si el proyecto lo pide, pero eso es opcional.
Las cuatro piezas que conviene conocer
Segmentación
La herramienta divide el texto en unidades, normalmente oraciones. Traducís segmento por segmento, con el original de un lado y tu traducción del otro en 2 columnas. Gracias a eso se puede medir el trabajo con precisión, y de ahí sale el cobro por palabra del post anterior.
Memoria de traducción
Cada segmento que traducís queda guardado como un par original-traducción. Si más adelante aparece una oración igual, la herramienta la propone sola. Si aparece una parecida, te la muestra con la diferencia marcada. Son los matches y fuzzy matches que vimos en el post de tarifas, y de ahí vienen los descuentos por repeticiones.
Glosario
Es una lista de términos aprobados con su traducción. Si el cliente decidió cómo se dice “HOGAR” en tu lengua, la herramienta te lo recuerda cada vez que aparece. Para lenguas indígenas sin terminología estandarizada, es de lo más útil que hay.
Controles de calidad
Detecta números mal copiados, espacios dobles, segmentos sin traducir, términos del glosario que no usaste. No reemplaza a un revisor, pero te ahorra errores antes de entregar.
Por qué te la pide el cliente
- Por consistencia: el producto tiene que decir lo mismo en todas las pantallas y en cada actualización.
- Por costos: lo que ya se tradujo no se paga de nuevo a precio completo.
- Por control: puede ver qué se tradujo, quién lo hizo y revisarlo sin rehacer nada.
- Por continuidad: si mañana trabaja otra persona, la memoria y el glosario ya están.
Para el cliente, la memoria de traducción es un activo que crece proyecto a proyecto. Por eso las agencias suelen pedirte que trabajes dentro de su plataforma y no que les mandes un archivo suelto.
Qué significa para vos
Saber usar una CAT tool no es un extra, es parte de lo que te hace contratable. No hace falta dominarlas todas. Si entendés cómo se segmenta, cómo se lee un match, cómo se consulta un glosario y cómo se corre un control de calidad, ya podés manejarte en casi cualquier plataforma.
Antes de aceptar un proyecto, preguntá tres cosas:
- Qué herramienta se usa.
- Si te dan acceso o licencia.
- Si el glosario y la guía de estilo ya existen o hay que armarlos.
Si es el primer proyecto en tu lengua, la memoria arranca vacía, y lo que se construya ahí va a servir para todo lo que venga después.
Si querés practicar con un caso real, en el curso De la lengua al mercado dedicamos un bloque entero a memoQ. La próxima edición es el 7 de noviembre.